Cuando yo creí que estaba todo bien, en realidad, estaba haciendo todo exactamente mal. No es tan grave en verdad, las cosas van moviéndose y se mueven a la larga porque sí. Y si hoy ese perfume es el de la soledad, si no confiás no vas a ser feliz. Y me hacés hablar, a veces es mejor quedarse quieto con el trago en la mano en un rincón. Ya nos veremos en algún lugar en alguna fiesta, en cualquier ciudad cuando me hables con el corazón. Es tu vida no se puede tocar, es una caja preciosa no se puede tocar, tendrías que saber quién soy. Oh, confiá, nene, confiá, soy todo lo que quieras, también tu suplicio y tu luz. A vos te gusta la mañana a mi la luna re borracha, bancátela va a ser siempre así.
No te vendría mal saber que yo no quiero hacerte daño, ya dejar de sufrir.
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